La llegada del verano trae consigo una serie de cambios en la rutina de las personas, especialmente en lo que se refiere a hábitos alimenticios. El consumo de alimentos y bebidas frías propio de esta época del año conlleva un aumento de la aparición de casos de sensibilidad dental. Uno de cada siete españoles padece este problema bucodental, afecta sobre todo a personas de entre 20 y 40 años y es más común entre mujeres.

La sensibilidad dental es un síndrome doloroso transitorio derivado de la exposición de la dentina (parte interna del diente) a estímulos externos de origen térmico (alimentos o bebidas frías o calientes), químico (sustancias dulces o ácidas) o táctil (presión por cepillado, presión por instrumental odontológico, etc). Provoca una sensación desagradable e incluso dolorosa, que puede estar localizada en uno o varios dientes.

En caso de padecer esta sensación dental, anote los siguientes consejos que puede llevar a cabo para reducir la sensibilidad:

– Utilizar un cepillo dental de cerdas muy suaves.

– Cepillarse correctamente para ayudar a prevenir el daño a la dentina.

– Utilizar una crema dental especialmente formulada para ayudar a reducir la sensibilidad.

No obstante, para resolver cualquier consulta sobre este problema no dude en acudir a su médico especialista.